Un corte bidimensional del universo, con la Tierra en el centro. Cada punto es una galaxia (posiciones ilustrativas, agrupadas en cúmulos). La simulación arranca ~1000 millones de años después del Big Bang, cuando todo estaba mucho más junto, y deja correr el tiempo hacia el futuro.
Entre dos puntos lejanos aparece espacio nuevo continuamente. La ley de Hubble dice que la velocidad de alejamiento es v = H·d: crece con la distancia. A partir de la distancia c/H (la esfera de Hubble, línea naranja) la velocidad de alejamiento supera a la de la luz. Eso no viola la relatividad: ninguna galaxia se mueve por el espacio más rápido que la luz, es el propio espacio entre nosotros y ella el que se estira.
Cada fotón siempre avanza a c respecto al espacio que tiene alrededor. Si nace más allá de la esfera de Hubble, la expansión se lo lleva hacia afuera al principio. Pero la esfera de Hubble crece (en la era dominada por la materia) y puede alcanzar al fotón; entonces éste queda dentro de la zona donde avanza más rápido que lo que el espacio lo aleja, y empieza a acercarse a la Tierra. Por eso vemos galaxias que hoy se alejan más rápido que la luz, y que siempre lo han hecho. Mientras viaja, el fotón se estira junto con el espacio: su color se corre al rojo (de ultravioleta, a azul, a rojo, a infrarrojo).
Universo plano ΛCDM con H₀ = 67,4 km/s/Mpc, Ωm = 0,315 y ΩΛ = 0,685 (parámetros tipo Planck 2018). El factor de escala se calcula con la solución analítica a(t) ∝ sinh2/3(…) y los fotones se integran con dχ/dt = −c/a. Se dibujan en 2D, la densidad de galaxias es ilustrativa, y los fotones son pocos y exagerados para que se vean. Haz clic en cualquier galaxia para marcarla y seguir su luz.